Los diputados y los senadores de la provincia de Buenos Aires sancionaron el Presupuesto General de Gastos y Recursos 2010 en medio de un reclamo generalizado, aunque acentuado por los bloques opositores, de una nueva relación fiscal entre la Nación y Provincia.
Con el acompañamiento en general de las bancadas opositoras al bloque del oficialismo en general y el rechazo en general del bloque de la Coalición Cívica ARI, la Cámara de diputados que preside Horacio González, aprobó el presupuesto 2010 de la provincia de Buenos Aires. En idéntica votación con respectos a las diferentes bancadas fue sancionado en el Senado, aunque aquí todo el presupuesto fue sancionado con los dos tercios de los votos del oficialismo.
Al llamado cálculo general de gastos y recursos enviado originalmente por el Poder Ejecutivo, los diputados, en acuerdo con los senadores, le incorporaron un capítulo, consecuencia de numerosas tratativas parlamentarias. Se trata del IV, que autoriza al gobernador Daniel Scioli a tomar un endeudamiento por 2100 millones de pesos para cerrar el ejercicio 2009.
La ley de leyes fue tratada en conjunto, en ambas Cámaras, con la segunda reforma introducida a la ley impositiva 2010 que comprende el acuerdo alcanzado por el Ejecutivo provincial con los sectores rurales en torno del aumento del impuesto Inmobiliario Rural, que irá desde el 20 % al 39.
El déficit estructural y financiero conjuntamente con las prioridades que el Ejecutivo consideró, ocupó gran parte de las exposiciones que los diputados de los diversos bloques de la oposición y del oficialismo.
Sorprendió, en el inicio del debate en Diputados, la convocatoria que se realizó el miembro informante del bloque del FpV/PJ, el diputado Franco Laporta, a todos los legisladores nacionales que tiene la provincia en el Congreso de la Nación con la idea de mejora la relación fiscal entre la Nación y la provincia, algo que constituyó el eje central de todos los discursos escuchado en el recinto de la Cámara baja.
La ley de leyes propone un gasto total de 65.860 millones de pesos, un déficit primario cercano a los 5.387 millones, una necesidad total de financiamiento mediante títulos públicos y toma de créditos de 10.716 millones de pesos, así como la creación de unos 10 mil nuevos cargos en la administración pública.
El debate en la Cámara baja insumió cuatro horas e hicieron uso de la palabra 15 diputados.
El proyecto fue fundado desde el oficialismo por Franco Laporta, miembro informante y presidente de la Comisión de Presupuesto e Impuestos, además de Juan Garivoto y Raúl Pérez, jefe del bloque y encargado de cerrar el debate.
En tanto en la Cámara el 10 fueron los senadores que expusieron la posición de los diferentes bloques: Patricio García y Federico Scarabino por el bloque del FpV/PJ; José Zingoni, Luis Malagamba y Roberto Molini por el GEN; Jesús Porrúa por la UCR, Lopez Villa y Mor Roig por la CC/ARI; Julio Salemme por Unión Pro y José Nieto por Unión Celeste y Blanco.
En Diputados, desde distintas ópticas, lo analizaron también los opositores Abel Buil, Walter Martello, Mario Cura, Jorge Macri, Juan Gobbi, Juan Carlos Juárez, Ramiro Gutiérrez, Ana de Otazúa, Griselda Petri, Laura Berardo, Horacio Piemonte y Juan José Cavallari. Salvo Martello, que desde el ARI rechazó totalmente el proyecto tratado, los demás lo apoyaron en general, aunque plantearon diversas objeciones en particular.
Mediante la iniciativa, se contempla la ejecución de obras y de programas, tales como la construcción de buques para la exportación en el Astillero Río Santiago; la ampliación de la capacidad de transporte de energía eléctrica y el financiamiento de planes sociales con aplicación en territorio bonaerense.
Como en su momento lo propugnara Horacio González, el proyecto presupuestario apoyado en el recinto de Diputados en su totalidad por el oficialismo y en general por otros bloques opositores -con excepción del ARI- sintetiza la "articulación" de los esfuerzos desplegados en los plenarios celebrados por los ministros del gabinete del gobernador Daniel Scioli y los legisladores de todos los bloques políticos.
Justamente, el titular de la Cámara ofició de impulsor de la llegada de cada uno de los funcionarios del Poder Ejecutivo al Palacio Legislativo para "sincerar situaciones y analizar modificaciones que derivaran en mejoras para el conjunto de la población bonaerense", hecho que fue reconocido por diputados de todas las bancadas como “un mecanismo inédito”.